Las partes.- El juicio comenzó el 20 de octubre, casi cuatro años después de que ocurrió el hecho. Los jueces encargados de llevar adelante el debate fueron Alfredo Barrionuevo, Emilio Páez de la Torre y Horacio Villalba, vocales de la Sala V de la Cámara Penal. La fiscala de Cámara fue Estela Giffonielo. El camillero fue defendido por la abogada Raquel Ferreyra Asís y el representante de la paciente fue Gustavo Morales.
Los testigos.- Durante las cuatro jornadas que duró el debate oral, declararon nueve testigos, además del acusado y de la paciente. Entre otros, dieron su versión ante el tribunal psicólogos de la Justicia, médicos, anestesistas y empleados del sanatorio, entre otros.
Recuperada.- El anestesista declaró en el juicio que la paciente, de acuerdo a la anestesia que le suministraron, no pudo haber tenido alucinaciones y que tenía conocimiento de lo que pasaba. "Podría haber tenido amnesia, pero salió totalmente recuperada del quirófano", afirmó el especialista, según consta en las actas de debate.
Ultimas palabras.- Antes de dictar sentencia, los jueces escucharon por última vez al ex empleado del sanatorio. "Soy inocente y este hecho ha destruido a mi familia", expresó el hombre. Luego, los camaristas se retiraron de la sala para deliberar y llegar al fallo, que fue dictado por unanimidad.
Los pedidos.- Durante los alegatos, Morales solicitó que el camillero sea condenado a nueve años de prisión por abuso sexual con acceso carnal. La defensa del condenado había pedido que se excluya un informe psicológico como prueba y por lo tanto sea absuelto. LA fiscala de Cámara pidió una condena por abuso simple, ya que según su argumentación, no quedó demostrado el acceso carnal.
Pruebas centrales.- Especialistas indican que las pericias psicológicas son fundamentales en este tipo de delitos, ya que suele desarrollarse dentro de cuatro paredes, sin testigos y sin que queden secuelas visibles en el cuerpo de la víctima.